Un año más, nos alegra comunicar a toda la Comunidad Educativa que el Colegio Nuestra Señora del Carmen de Valladolid ha sido inscrito oficialmente en el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO₂ del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, obteniendo el sello “Calculo y Reduzco” correspondiente al año 2024.
En el ejercicio 2024, la huella de carbono total del centro ha sido de 59,23 toneladas de CO₂ equivalente, incluyendo las actividades de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato desarrolladas en todos los edificios e instalaciones del Colegio.
Además del cálculo y registro oficial, se ha verificado una reducción del 7,75 % en la media de la intensidad de emisión del trienio 2022-2024 respecto al trienio 2021-2023 para los alcances 1+2, lo que confirma una evolución positiva en nuestro desempeño ambiental.

El sello “1+2” implica que el Colegio ha medido y reducido tanto las emisiones directas derivadas del uso de combustibles (alcance 1), como las emisiones indirectas asociadas al consumo de electricidad (alcance 2). Esta reducción es fruto de decisiones técnicas y organizativas orientadas a la eficiencia energética, la optimización del consumo eléctrico, la mejora progresiva de las instalaciones y la sensibilización permanente en el uso responsable de los recursos.
Este reconocimiento no es únicamente un trámite administrativo. Es una evidencia objetiva del compromiso del centro con la mejora continua. Nuestro Sistema de Gestión Ambiental, implantado conforme a la norma ISO 14001, integra la sostenibilidad en la planificación, el seguimiento y la evaluación de nuestras actividades. Medir 59,23 toneladas de CO₂ equivalente no es solo un dato técnico: es una fotografía de nuestro impacto y, al mismo tiempo, un punto de partida para seguir reduciendo.
La obtención de este sello es el resultado del trabajo conjunto del Equipo Directivo, del Comité de Medio Ambiente, del profesorado, del personal de administración y servicios, de las familias y, muy especialmente, del alumnado. Cada gesto cotidiano – apagar una luz innecesaria, moderar el uso de la calefacción, optimizar el consumo de papel – contribuye a que esa cifra siga disminuyendo en los próximos años.

Este logro nos anima a continuar avanzando. El compromiso ahora es consolidar la tendencia de reducción, seguir mejorando la eficiencia energética y reforzar la dimensión educativa de la sostenibilidad en todas las etapas formativas.
Gracias a todos por hacer posible que nuestro Colegio siga creciendo como un centro responsable, coherente y comprometido con el cuidado de la Casa Común.
